La oposición no logró reunir el quórum reglamentario en el recinto, quedándose a ocho bancas del mínimo necesario tras registrarse ausencias clave de bloques provinciales y aliados.

El intento impulsado por los bloques opositores en la Cámara de Diputados de la Nación para derogar el decreto de necesidad y urgencia 70/23 quedó formalmente frustrado este miércoles. Transcurrida la media hora reglamentaria desde el horario de convocatoria, la presidencia del cuerpo dio por caída la sesión al constatar la presencia de ciento veintiún legisladores, quedándose a ocho bancas de alcanzar las ciento veintinueve necesarias para habilitar el debate.

La frustrada convocatoria contemplaba en su temario iniciativas vinculadas al endeudamiento familiar, la Ley de Emergencia Nacional de Discapacidad y el rechazo al decreto fundacional de desregulación económica dictado al inicio de la gestión. Sin embargo, la estrategia opositora se vio debilitada en la previa por movimientos parlamentarios y por la ausencia determinante de legisladores pertenecientes a espacios provinciales y bloques aliados a la Casa Rosada.

Entre las ausencias que impidieron destrabar el número reglamentario se destacaron los integrantes de La Libertad Avanza, sectores del PRO y de la Unión Cívica Radical, además de referentes de partidos provinciales que mantuvieron negociaciones con el Ejecutivo. Con este resultado, el oficialismo logró consolidar una victoria legislativa clave en medio de un clima político marcado por tensiones y protestas en las inmediaciones del Palacio Legislativo.

Tras confirmarse el fracaso de la sesión, el oficialismo anticipó una nueva convocatoria de carácter ordinario para el próximo veintiuno de octubre, donde se buscará debatir el dictamen sobre inviolabilidad de la propiedad privada, vandalismo rural y diversas iniciativas vinculadas a la discapacidad.