El Gobierno nacional presentó una demanda formal ante la corte internacional en el marco de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar para frenar la exploración de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.
El Gobierno argentino presentó este martes una solicitud formal ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para que se dicten "medidas provisionales" destinadas a impedir que el Reino Unido avance con la explotación de recursos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas, en el marco del denominado proyecto petrolero Sea Lion.
La medida fue comunicada a través de las redes sociales por el presidente Javier Milei, quien destacó que la presentación busca preservar los derechos soberanos sobre la plataforma continental y evitar que las acciones unilaterales británicas agraven la controversia reconocida por las Naciones Unidas.
La acción legal se enmarca en el procedimiento arbitral iniciado por el Estado nacional el pasado 28 de septiembre conforme al anexo VII de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Al respecto, el canciller Pablo Quirno calificó la solicitud como un "hecho sin precedentes" y detalló que se le exigió al tribunal que ordene al Reino Unido frenar cualquier tipo de explotación en la Cuenca Norte de Malvinas, abstenerse de utilizar datos obtenidos en áreas disputadas y cesar en los impedimentos para que la Argentina cumpla con su deber de proteger el medio marino.
El conflicto se intensificó tras la ratificación de los planes por parte de las petroleras Navitas y Rockhopper para explotar el yacimiento Sea Lion, lo que el Ejecutivo argentino calificó como un punto de quiebre. Mientras Londres sostiene que las actividades cumplen con la normativa isleña y el derecho internacional, la administración libertaria refuerza su estrategia diplomática y jurídica en paralelo con los movimientos geopolíticos en el Atlántico Sur.
