Una medida de fuerza imprevista paralizó todas las líneas de la red y el Premetro. Desde el Gobierno de la Ciudad intimaron a garantizar los servicios mínimos mientras se sucedían cruces judiciales y gremiales.

La red de subterráneos y el Premetro de la Ciudad de Buenos Aires sufrieron una paralización total e inesperada a raíz de una medida de fuerza gremial desatada en reclamo por la detención de referentes sindicales. El conflicto se originó en la estación Juan Manuel de Rosas de la línea B, donde personal policial intervino tras el levantamiento de molinetes protagonizado por un operario sancionado.

Como consecuencia de los incidentes en la zona de andenes, la Policía de la Ciudad detuvo inicialmente a dos personas, entre ellas al dirigente Claudio Dellecarbonara. Posteriormente, la tensión escaló con la llegada del secretario general del sector, Néstor Segovia, quien también fue demorado por resistencia a la autoridad y liberado horas más tarde, un hecho que motivó amenazas de continuidad en las protestas de cara a las próximas elecciones internas del gremio.

Ante la interrupción total del servicio, la Secretaría de Trabajo y Empleo porteña dictó una resolución intimando a los gremios, a la empresa concesionaria Emova y a Subterráneos de Buenos Aires a restablecer de manera inmediata una cobertura mínima del cincuenta por ciento en cada una de las líneas. Por su parte, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, respaldó el accionar de las fuerzas de seguridad y advirtió que no se permitirán bloqueos en los servicios esenciales del distrito.